Mentores: modelo, entrenador y confidente

 Recuerdo una corta historia acerca de cómo un río fluía muy alegremente, brindando agua fresca, cristalina y limpia, nutria a las plantas y personas que vivían en su ladera y muchos disfrutaban de su agua. Cierta vez el río se enfado y decidió no fluir más, pues pensaba que todos eran desagradecidos por su acción vital.

Toda la gente, sin duda se vio afectada, empezaron a tener sed, y de hecho muchos enfermaron, la vegetación en las orillas también empezó a palidecer, y aquella alegría del pasado se convirtió en tristeza y preocupación.

El río al verlos empezó a sentirse satisfechos, pues estaba castigando a los malagradecidos que aprovechaban sus caudalosas aguas sin valorarlo. ¡Pero, ups! El río también al no fluir empezó a enfermarse, las aguas que no corrían empezaron a llenarse de algas y vegetación, esto le empezó a quitar su esplendor, y aquella agua estancada empezó a despedir un olor de muerte y pestilencia.

¿Qué había pasado?

El río había descubierto que su misión no estaba completa sin brindarse a los demás, tenia un maravilloso don de vida en sus aguas, pero este seria fecundo solo si se comparte.

Al aprender esta lección, nuevamente el río empezó a compartir su vida al fluir, y rápidamente recupero aquel esplendor que tenía antes.

Sin duda que cualquier don que ofrecemos al servicio de los demás, será mas beneficioso y fecundo, que solo contemplarlo nosotros de manera egoísta, este principio es un ideal que comparten los mentores.

Un mentor toma un interés sincero y personal para ayudar a una persona sin experiencias, que está iniciando o transitando en un proceso de aprendizaje. La mentoría es una oportunidad de liderazgo cuando la brindas y es una experiencia vital cuando la recibes.

El mentor posee muchas características, hoy conoceremos tres fundamentales: modelo, entrenador y confidente. Veamos cada una de ellas.

Nosotros estamos acostumbrados a que los modelos, en cualquier ámbito o situación, son figuras intachables, perfectas, y que debemos imitar. El mentor es modelo no solo para admirar o apreciar, más bien inspira para que alcances tu mejor versión. No te invita a copiarlo, más bien te reta a emularlo, superar el modelo que representa y sobre todo superarte a ti mismo para alcanzar tus objetivos. Esta es su primera característica.

La segunda característica: Los mentores son entrenadores.

Si tienes un mentor debes enrollarte las mangas, y prepararte para la acción. Recorrerán juntos los desafíos, porque el mentor ya los ha superado. El mentor te brinda no solo acción sino experiencias de vida que te marcarán. Te llevara a poner en practica lo que aprendes, probarte a ti mismo.

Y tercero, el mentor es un confidente. El haber ya transitado este camino de aprendizaje, le brinda la empatía, paciencia y amor, para apoyarte en tu camino. Los mentores también en un momento fueron aprendices, te conocerá y te comprenderá. Esta relación no es una transacción de intereses, sino más bien es un desprendimiento personal, dar lo que cultivas en ti mismo.

Recuerda: modelo, entrenador y confidente.

Si todavía tienes dudas experimenta por ti mismo. Benefíciese de las habilidades de un mentor, luego conviértase en un mentor y comparta esos beneficios con otros.

El servicio es el amor en acción. Dale!

Comentarios

Entradas populares