Competencias
-Usted es un incompetente!-
Me hubiera ofendido, si supiera que
significaba lo que me acababan de decir. Estaba patidifuso!
¿Pero realmente que es ser
competente en algo? o ¿cómo podemos saber si no somos unos incompetentes, en aquellas
cosas que pensamos tener mucho conocimiento o dominio?
A mí me vinieron las mismas
preguntas a la cabeza, y más allá de una reacción arrogante y poniéndome a la
defensiva, me generó curiosidad, el cómo este calificativo acreditada o
desacreditaba una labor o función, y al ser mismo también.
Pero partamos de saber que es una
competencia. El Doctor en educación, el mexicano Carlos Alejandro Zarzar, nos
da su definición: “Una competencia es la
demostración de la capacidad para hacer algo bien hecho”.
Veamos también, que nos dice el Doctor e investigador colombiano Sergio Tobón, que se ha planteado mejorar y reformar la educación Iberoamericana, por medio de “las competencias”, él dice:
Las competencias son procesos complejos que las personas ponen en
acción-actuación-creación, para resolver problemas y realizar actividades (de
la vida cotidiana y del contexto laboral-profesional), aportando a la
construcción y transformación de la realidad, para lo cual integran el saber ser (automotivación, iniciativa y
trabajo colaborativo con otros), el saber conocer (observar, explicar,
comprender y analizar) y el saber hacer (desempeño basado en procedimientos y
estrategias), teniendo en cuenta los requerimientos específicos del entorno,
las necesidades personales y los procesos de incertidumbre, con autonomía
intelectual, conciencia crítica, creatividad y espíritu de reto, asumiendo las
consecuencias de los actos y buscando el bienestar humano.
Esta demostración o acción se va consolidando a través del dominio de estos saberes, que en la medida que los usamos e integramos, determinan el nivel de capacidad para determinada tarea.
Personalmente me gusta desglosar en
el análisis, un cuarto saber, que sale del saber ser: es el saber convivir. Ya
lo entenderás mejor en las siguientes líneas.
Estos cuatro saberes nos permiten también
usarlos como filtros muy generales, para poder evaluar si realmente somos
competentes. Por supuesto no deberíamos olvidar otros temas muy importantes relacionados
a las competencias, como los son las fases generales en los proyectos
formativos, los criterios de evaluación y sus niveles, entre otros, que no se
pueden dejar de lado.
Para que podamos identificar los cuatro saberes vamos a analizarlos en un ejemplo. Nuestra competencia a desarrollar hoy será: Enseñar a manejar su primera bicicleta a un niño pequeño. Imagínate a ti mismo o a tu hijo pequeño, cuando lo hicieron la primera vez.
El primer paso será presentar la bicicleta a nuestro pequeño aprendiz. Le mostraremos de qué partes consta, por ejemplo dos ruedas, el sillín y el manubrio. También le indicaremos algunas condiciones a considerar, el aire en los neumáticos, grasa en la cadenilla, tornillos bien ajustados. O en un nivel más superior podríamos también contarle a nuestro niño la historia de la bicicleta y su evolución. Este primer paso es el saber conocer, me entero que existe un vehículo llamado bicicleta y que sirve para resolver un problema de transporte bajo algunas condiciones específicas. Esta es una parte teórica y de muchos conceptos.
El segundo elemento, es el saber hacer. En esta etapa debemos
aplicar y desarrollar ciertas habilidades y ponerlas en práctica. En el caso de
nuestra bici debemos saber cómo montarla, como sincronizar el pedaleo, algo muy
importante el frenar, y también es necesario desarrollar el equilibrio y la
atención. Al poner en práctica cada una de estas habilidades podremos partir
manejando.
El tercer paso es el saber ser. Aquí debemos enseñar a
nuestro pupilo la manera correcta y positiva del uso de su bicicleta: respetar las
normas de tránsito al manejar por las calles, usar los elementos de seguridad, el
no ir atropellando a las personas, a los animalitos y a los jardines o plantas.
El saber ser es la motivación e
interés en el trabajo bien hecho, es una consecuencia del haber conocido y
aplicado nueva información.
Y por último el saber convivir, que son los principios
de consideración y cooperación con el entorno. El compartir la bicicleta con
nuestros amigos, divertirnos y servir a los demás a través de ella, por ejemplo
haciendo de delivery en casa, o con unas carreras con los vecinos de la cuadra.
Para alcanzar nuestra competencia:
Enseñar a manejar su primera bicicleta a un niño pequeño, hemos integrado los
cuatro saberes.
Ahora que comprendemos mejor qué es
una competencia, y como podemos identificar nuestro nivel de dominio de ella,
podemos aplicar estos pasos o elementos como filtros para validar de manera muy
práctica si somos realmente competentes o no. De seguro te sorprenderás.
A veces subestimamos nuestras
capacidades y pensamos que las habilidades cotidianas no son realmente
competencias importantes, pero no es así, cualquier cosa buena, y bien hecha es
digna de reconocer. También cuando nos creemos que las sabemos todas, de seguro
siempre hay una oportunidad de mejorar, he ahí el reto.
Ahora evalúa tus competencias,
recuerda los cuatro elementos: el saber conocer, el saber hacer, el saber ser y
el saber convivir.
¿Eres realmente competente en
aquellas cosas que piensas tener mucho conocimiento o dominio?
Ahora puedes comprobarlo.
Gracias por tu tiempo. Hasta la próxima entrada!!!
- ¿Qué son las competencias? Carlos Zarzar. Ver en https://www.youtube.com/watch?v=cyMqEhIkWFc&t=157s
- Patidifuso (a), adjetivo, (persona) Que está sorprendido o extrañado por algo extraordinario o inesperado.
- Nos vemos también en https://www.facebook.com/nitzucoptic/



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